Volar una cometa, es como volar uno mismo... Todos podemos disfrutar de esa sensación de libertad, sin límite para edades, conocimientos y gustos. Desde las cometas más sencillas y bonitas, para que los más jóvenes se inicien en este divertido juego, hasta las más elaboradas, réplicas incluso de aviones, para que los mayores lo conviertan no en un juego... sino en ¡su mayor hobby! |